
Dentro del Festival de Cine de Sevilla se estrenó esta semana la última película de Michael Haneke, ganadora de la Palma de oro en Cannes y acompañada de inmejorables críticas, a mi juicio merecidas. Tengo un debilidad con Haneke, lo admito. Desde que ví la magnífica "Fanny Games" es un director que sigo con interés porque ninguna de sus películas me ha dejado indiferente. Tampoco ocurre con esta. "La cinta blanca" recrea la vida en un pueblo de Alemania en los albores de la primera guerra mundial. El retrato que nos muestra es el de una sociedad absolutamente putrefacta, decadente y violenta, en la que en nombre de Dios, la pureza y la rectitud, se cometen atrocidades dignas de sádicos, pedófilos y asesinos. Haneke con un estilo sobrio y pausado nos sumerge, a través de la voz en off del maestro del pueblo que nos cuenta sus recuerdos de joven, en un mundo estricto y de doble moral, carente de afectividad alguna, donde la obediencia ciega, la agresión física y la humillación pública se convierten en principios absolutos para la formación de una sociedad que servirá de caldo de cultivo para establecer las bases del nazismo.
La película rodada en blanco y negro, con una fotografía acorde a la rudeza y rigidez de la narración, repite ese leif motiv tan acusado en Haneke :"el hombre es un lobo para el hombre".
La violencia sólo genera violencia y su visión te revuelve las tripas. Eso es lo que consigue este director en sus películas, hacer que algo se remueva en tu interior, con sus crudas historias de una severidad tanto emocional como visual que no dan tregua al espectador. Como él mismo dice "cuando alguien cree poseer la verdad sobre lo que es justo se torna rápidamente inhumano"
Sus películas no son cómodas de ver, por que no lo pretenden y porque, en cierta manera, sabemos que hablan de algo que aunque queramos negar sabemos que está y que es terrorífico.
La película rodada en blanco y negro, con una fotografía acorde a la rudeza y rigidez de la narración, repite ese leif motiv tan acusado en Haneke :"el hombre es un lobo para el hombre".
La violencia sólo genera violencia y su visión te revuelve las tripas. Eso es lo que consigue este director en sus películas, hacer que algo se remueva en tu interior, con sus crudas historias de una severidad tanto emocional como visual que no dan tregua al espectador. Como él mismo dice "cuando alguien cree poseer la verdad sobre lo que es justo se torna rápidamente inhumano"
Sus películas no son cómodas de ver, por que no lo pretenden y porque, en cierta manera, sabemos que hablan de algo que aunque queramos negar sabemos que está y que es terrorífico.
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