
Y es que no hay más. El cine, las películas, o son buenas o son malas o te gustan o no te gustan. Todo lo demás es dorar la píldora, rellenar vacíos, dar rodeos sobre lo verdaderamente importante. Cuando entras en una sala de cine y dos horas más tarde es tu cuerpo el que sale, dejando tu mente en el interior, es la prueba irrefutable de que ha merecido la pena. Luego, con suerte, si al paso de los días es la película la que se ha quedado en tí, es que has visto algo veraderamente grande y entonces ha merecido doblemente la pena. Todo lo demás son milongas.
Cuando sales del cine tras haber visto "Celda 211" sales con la sensación de que Malamadre es un tío acojonante, que el sistema carcelario es una puta mierda y que has visto una película que no te da respiro de principio a fin. Porque si algo ha hecho Daniel Monzón es narrar una historia sin ningún tipo de concesiones, llena de intensidad, de fuerza, con unos actores fantásticos (lo de Tosar tan memorable que empequeñece sin piedad a un correcto Alberto Amman) y que no da lugar a ningún tipo de fisuras. Es una historia tremenda por su veracidad, por su certera bofetada a nuestras conciencias sobre qué es el mundo de las cárceles y qué sentido les damos. Un mundo corrupto, de muerte y dolor, motorizado por el miedo y la traición, donde se hacinan personas sin esperanzas ni futuro, controladas por la rutina y la violencia.
Ante todo esto se erige una poderosa fuerza de la naturaleza como es Malamadre, con sus propias reglas, sabiéndose el final y sin nada que perder, excepto una cosa: la dignidad.
Ahora que se acaba 2009 puedo decir sin ningún temor a equivocarme que "Celda 211" aún con sus pequeños fallos, es una de las mejores películas que he visto este año (española seguro) una película de poco presupuesto que lo que demuestra es que en el cine lo importante son las historias y el saber contarlas. Todo lo demás son milongas.
Cuando sales del cine tras haber visto "Celda 211" sales con la sensación de que Malamadre es un tío acojonante, que el sistema carcelario es una puta mierda y que has visto una película que no te da respiro de principio a fin. Porque si algo ha hecho Daniel Monzón es narrar una historia sin ningún tipo de concesiones, llena de intensidad, de fuerza, con unos actores fantásticos (lo de Tosar tan memorable que empequeñece sin piedad a un correcto Alberto Amman) y que no da lugar a ningún tipo de fisuras. Es una historia tremenda por su veracidad, por su certera bofetada a nuestras conciencias sobre qué es el mundo de las cárceles y qué sentido les damos. Un mundo corrupto, de muerte y dolor, motorizado por el miedo y la traición, donde se hacinan personas sin esperanzas ni futuro, controladas por la rutina y la violencia.
Ante todo esto se erige una poderosa fuerza de la naturaleza como es Malamadre, con sus propias reglas, sabiéndose el final y sin nada que perder, excepto una cosa: la dignidad.
Ahora que se acaba 2009 puedo decir sin ningún temor a equivocarme que "Celda 211" aún con sus pequeños fallos, es una de las mejores películas que he visto este año (española seguro) una película de poco presupuesto que lo que demuestra es que en el cine lo importante son las historias y el saber contarlas. Todo lo demás son milongas.
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