
El debut como director de cine de Tom Ford, modisto de Gucci, adapta una novela homónima donde se relata un día en la vida de un profesor universitario gay intentando sobrevivir a la muerte por accidente de su pareja de toda la vida. Como debut es bastante interesante para tenerlo en cuenta en trabajos posteriores. "Un hombre soltero" nos sumerge en la dificil superación de la muerte de un ser querido en el día a día. Cuando las rutinas y los hábitos se revelan, evocando situaciones pasadas y dándoles una dimensión desconocida hasta entonces convirtiéndose en pequeñas dagas que se clavan en el pecho haciendo de la propia existencia un desafío. La interpretación que hace Colin Firth de este hombre abatido y agotado al que una simple bocanada de aire le cuesta un mundo, es magistral. Su contención de sentimientos nos hace bucear en esa tristeza infinita y gris, desesperada por encontrar un motivo por el que no suicidarse y acabar con todo. Un motivo que no existe como tal en un todo sino es por la acumulación de pequeños detalles que van lamiendo las heridas en pos de una cura que remedie el dolor de la propia existencia.
Tom Ford es un esteta y eso se nota en su trabajo, el diseño de los interiores, los trajes impecables del protagonsta, el uso de la fotografía y el color, se convierten en una parte más de la historia. La recreación de los primeros años de la década de los 60 en Estados Unidos está un tanto edulcorada al servicio de una armonía visual y un gusto estético del que el autor no se puede liberar, acompañado de una banda sonora magnífica que nos va llevando de la mano a un deleite puramente sensorial.
"Un hombre soltero" no es una película redonda, tiene algún problema de ritmo, de estereotipación de personajes y de situaciones algo forzadas, pero sus fallos son mucho menores que sus aciertos y estos son considerables en una historia que no por haber sido tratada una y mil veces en el mundo del cine deja de ser un retrato único y acertado de la angustia de vivir sin esperanza.
Tom Ford es un esteta y eso se nota en su trabajo, el diseño de los interiores, los trajes impecables del protagonsta, el uso de la fotografía y el color, se convierten en una parte más de la historia. La recreación de los primeros años de la década de los 60 en Estados Unidos está un tanto edulcorada al servicio de una armonía visual y un gusto estético del que el autor no se puede liberar, acompañado de una banda sonora magnífica que nos va llevando de la mano a un deleite puramente sensorial.
"Un hombre soltero" no es una película redonda, tiene algún problema de ritmo, de estereotipación de personajes y de situaciones algo forzadas, pero sus fallos son mucho menores que sus aciertos y estos son considerables en una historia que no por haber sido tratada una y mil veces en el mundo del cine deja de ser un retrato único y acertado de la angustia de vivir sin esperanza.
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